Esta es la primera entrega de una serie de artículos sobre El conflicto y la negociación escritos por el Doctor Alex Fergusson para Imagencorp: Talento en línea. Su amplio conocimiento en la materia constituye un gran aporte a los cambios que se generan a través de nuevos aprendizajes.

Por Dr. Alex Fergusson.

El conflicto es normal en las relaciones humanas y sociales,  y no una situación que se debe evitar. En los espacios cotidianos experimentamos el conflicto social como un momento en el que algo disruptivo ocurre en el curso “natural” de nuestras relaciones. A medida que el conflicto emerge, nos detenemos y nos damos cuenta de que algo no está bien. La relación en la que la dificultad surge se complica, ya no es fácil y simple como era antes. Dejamos de tomar las cosas por su valor mismo, y en cambio, usamos mucho tiempo y energía para interpretar lo que esas cosas significan. Como nuestra comunicación se vuelve más difícil, encontramos cada vez más complicado expresar nuestras percepciones y sentimientos. También encontramos más difícil entender lo que los otros hacen y dicen, y quizás desarrollamos sentimientos de inquietud y ansiedad. Esto, frecuentemente, llega acompañado de una cierta urgencia y frustración a medida que el conflicto avanza y sobre todo si no hay un final a la vista.

Si alguien externo al conflicto pregunta ¿De qué se trata?, nuestras explicaciones al principio se concentraran en los temas específicos con los que las partes están lidiando. Ese es el contenido del conflicto, los problemas inmediatos que deberán ser resueltos a través de la conciliación, la mediación, la negociación o el sentido común para la resolución de problemas.

A diferencia del concepto convencional de “resolución de conflictos” (Modelo Harvard y derivados, por ejemplo), la propuesta de la “transformación de conflictos” constituye un nuevo paradigma que va más allá de “llegar a un acuerdo”, pues permite enfocar el horizonte deseado y lograr la construcción de relaciones interpersonales, familiares y comunitarias sanas, tanto local como globalmente. La transformación entiende al conflicto como un proceso que evoluciona y produce cambios en la dimensión personal, relacional, estructural y cultural de la experiencia humana, y busca promover procesos constructivos en cada una de esas dimensiones. El conflicto, bajo la visión transformadora deviene en agente de cambio social pues, transforma las relaciones humanas, impulsa la cooperación mutuamente beneficiosa y fundamenta la necesidad de revisión permanente de las  reglas, normas, leyes e instituciones. La transformación de conflictos permite visualizar y responder al flujo y reflujo del conflicto como oportunidades de vida para crear procesos de cambio constructivos que reduzcan la violencia, incrementen la justicia en la interacción directa y en las estructuras sociales, y respondan a los problemas reales en las relaciones humanas. Finalmente, la transformación entiende al conflicto como un proceso que evoluciona y  produce cambios en la experiencia humana individual y colectiva.

¿Resolver conflictos o transformarlos?

Cuando, en general, enfrentamos un conflicto, normalmente lo que vemos son sus causas inmediatas o tangibles. No obstante, hay procesos involucrados no claramente visibles o intangibles, de tipo personal o estructural (Creencias, Temores, Preocupaciones, Deseos, Valores, Necesidades y Expectativas como: el reconocimiento, la pertenencia, la identidad, el poder, etc.). Y es que los conflictos constituyen situaciones que implican complejidad e interdependencia relacionadas con un contexto amplio de realidades sociales, económicas y políticas; temas entretejidos: emocionales, sociales, económicos,  expectativas presentes o futuras, multiplicidad de intereses, y de ejercicio del poder. Estas son situaciones específicas y muy variables de un caso al otro bajo las cuales subyacen historias previas y actuales.Pero, además, involucran gran cantidad de información técnica y científica de tipo legal, social y cultural  usualmente cargada de mucha incertidumbre en cuanto a su validez, que requiere muchos recursos técnicos y económicos. Por otro lado, algunos conflictos constituyen situaciones de interés público donde el Estado, frecuentemente representado por diversas instancias, se presenta como un actor obligado, pero donde, adicionalmente, encontramos intereses no-representados, sectores comunitarios o familiares involucrados, generaciones  por venir, ancestros, y gran número de actores y de instancias de toma de decisiones.

En la visión convencional, “resolver conflictos” lleva implícito varios supuestos, entre los que destacan: a) el conflicto es una situación que se debe evitar; b) una vez surgido, el conflicto debe eliminarse; c) el conflicto es producto de un error en el manejo de una situación o en el diseño o administración de un proceso; d) el conflicto siempre constituye una perturbación de la normalidad deseada, es decir, un problema.

En términos de las perspectivas, “resolver conflictos” nos plantea la necesidad de dar fin a algo que no deseamos. En esta visión, el foco se centra en los contenidos inmediatos, es decir, en lo que son las causas visibles del conflicto y su propósito, frecuentemente único, es desmontar sus causas y llegar a un acuerdo. El proceso se circunscribe, entonces, a las inmediaciones de la relación donde surge el problema y tiene, por tanto, un horizonte de corto plazo.

No obstante sus limitaciones, la visión de Resolución de Conflictos cuenta con un arsenal de métodos y técnicas que conforman parte de nuestro acervo cultural y constituye el paradigma dominante desde el cual abordamos los conflictos. El reto es cambiar paradigmas para enfrentar con alguna probabilidad de éxito, estos “tiempos de banderas” y de transformaciones sociales, culturales y políticas que nos han tocado vivir.

Resolución y Transformación: Una Comparación Sintética de las Perspectivas

Perspectiva de “Resolución de Conflictos”

Perspectiva de “Transformación de Conflictos”

La pregunta central

¿Cómo damos fin a algo que no deseamos?

¿Cómo damos fin a algo destructivo y construimos algo deseado?

El foco

Se centra en los contenidos

Se centra en las relaciones

El propósito

Conseguir un acuerdo y una solución al problema que genera la crisis

Promover procesos de cambio constructivo, incluyendo soluciones inmediatas, pero sin limitarse a ellas

El desarrollo del proceso

Se construye e inserta en las inmediaciones de la relación donde aparece el problema

Se preocupa por responder a los síntomas y comprometer a aquellos sistemas en los que las relaciones están insertas

Visión Temporal

Tiene un horizonte de corto plazo

Tiene un horizonte de corto, mediano y largo plazo

Mirada al conflicto

Visualiza la necesidad de des-escalar (desmontar) los procesos del conflicto

Visualiza al conflicto como una dinámica de flujo (desescalada del conflicto para lograr el cambio constructivo) y reflujo (escalada del conflicto para lograr el cambio cons- tructivo)

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Alex Fergusson

Profesor-Investigador en Ecología Humana. Universidad Central de Venezuela. Facultad de Ciencias. Instituto de Zoología y Ecología Tropical (IZET). Coordinador del Diplomado en Negociación y Resolución de Conflictos- UCV.
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